Hace tiempo que vemos exosomas por todos lados. Serums, tratamientos, videos. Otra vez pareciera que apareció el ingrediente milagroso que cambia todo.
Los empezamos a estudiar de cerca a principios de 2024 y terminamos tomando una decisión que puede sorprender: en The Chemist Look, hasta ahora y por ahora, decidimos no usarlos.
Antes de contar la razón, entendamos qué son, por qué fascinan tanto y qué falta hoy para que estén a la altura de lo que prometen.
Cómo leer esta guía. Es larga y a propósito. Juntamos en un solo lugar todo lo que hace falta para entender los exosomas en cosmética sin marearse: qué son, por qué generan tanto entusiasmo, qué dice la evidencia real, qué permite la regulación, si son capaces de llegar adonde necesitan, si sobreviven en el frasco y cómo leer una etiqueta para no comprar algo que no es. No hace falta leerla de corrido: usá el índice para ir directo a lo que te interese.
Índice
-
¿Qué son?
-
¿Por qué tanto hype?
-
De la investigación a la cosmética
-
¿Qué vemos en los cosméticos de acá?
-
¿Los vegetales funcionan igual?
-
Aunque el mensaje sirviera: ¿cómo atraviesa la piel?
-
¿Y la estabilidad?
-
Saber leer la etiqueta
-
Entonces, ¿por qué no los usamos?
1. ¿Qué son?
Los exosomas son vesículas muy chiquitas (de 30 a 150 nanómetros) que liberan las células. Lo podemos pensar como un paquete que adentro lleva proteínas, lípidos y material genético (ARN), y que viaja de una célula a otra. ¿Para qué sirve? Para que las células se comuniquen entre sí.

A grandes rasgos, todas las células liberan exosomas, pero lo que cada exosoma contiene adentro depende del tipo de célula que lo fabricó, de su contexto y de sus necesidades en ese momento. Son todos distintos y esto importa más de lo que parece.
2. ¿Por qué tanto hype?
El tipo de exosoma más estudiado, del que sale casi todo el entusiasmo, es el de las células madre mesenquimales (un tipo de célula humana con una capacidad regenerativa extraordinaria). Se estudian mucho en medicina regenerativa, y con razón: la data preclínica muestra que pueden modular inflamación, estimular fibroblastos (las células que fabrican colágeno) y favorecer cicatrización.¹
Algo que explica por qué funcionan en ese contexto: a las células madre mesenquimales las inyectaban esperando que se implantaran en determinado tejido, y eso no pasaba, pero el beneficio aparecía igual. Eso se explica entendiendo que buena parte de lo que hace la célula madre lo hacen sus exosomas, que llevan una carga que refleja el estado regenerativo de la célula que los produjo.²
Ahora, no perdamos de vista lo siguiente: está en investigación. Para medicina regenerativa, en heridas y piel dañada, esto está en etapa de estudio aún. Hoy en día, no es algo que se consiga en una farmacia, ni que se use en los hospitales o clínicas. Porque no está aprobado.
3. De la investigación a la cosmética
Acá empieza la deformación que hace la industria cosmética entre lo que dice el marketing y lo que dice la ciencia, al menos hasta hoy.
Hay que analizar el recorrido. Algo que está aún en fase de investigación para medicina regenerativa salta a la estética (post láser o microneedling, no aprobado como inyectable), y de ahí salta a un producto cosmético con exosomas de planta que te ponés sobre la piel intacta. En este camino hay muchos baches: que los exosomas humanos estén dando buenos resultados en el tratamiento de heridas crónicas bajo condiciones específicas no significa que vaya a replicarse usando exosomas de otra especie totalmente diferente y en un serum que no llega adonde tiene que llegar.
¿Cómo llegamos a esto? Podríamos decir que, por ser algo nuevo, la regulación está adaptándose:
En Europa, los ingredientes derivados de tejidos humanos están prohibidos en cosmética por riesgo de contaminación e inmunogenicidad.³ O sea, esos exosomas que muestran resultados prometedores en medicina regenerativa, aún no pueden ir en un cosmético.
En Estados Unidos, la FDA no aprobó ningún producto de exosomas para uso terapéutico.⁴ Existen exosomas humanos en cosmética, no pueden inyectarse. Por eso algunos médicos los aplican después de una sesión de microneedling o post láser. Las marcas que trabajan con exosomas humanos como cosmético caminan sobre esa línea fina.
En Corea, los de origen humano pueden usarse en cosmética, pero bajo estándares de fabricación altamente rigurosos. Hubo tanta confusión que desde enero de 2025 se prohibió usar la palabra "exosoma" en la publicidad de cosméticos sin detallar el origen (mayormente vegetal o animal), justamente para no confundir al consumidor con algo que suena médico.⁵ Que el mercado que popularizó el ingrediente le prohíba el nombre dice bastante.
4. ¿Qué vemos en los cosméticos de acá?
En Argentina, en Uruguay (y en casi todo lo que llega al consumidor) la gran mayoría usa exosomas vegetales.
Y la pregunta que es importante hacerse es: ¿los vegetales funcionan igual que los humanos que generaron todo el entusiasmo?
5. ¿Los vegetales funcionan igual?
La respuesta más directa es ¿por qué lo harían? El tipo de información que una célula vegetal le da a su célula vecina no tiene nada que ver con el que le daría una célula humana a su célula vecina. Lo único que tienen en común es que viajan en el mismo tipo de transportador. Si eso alcanzara, todas las vesículas de todos los organismos tendrían el mismo efecto. Es como ir al correo, agarrar dos cartas cualquiera y esperar que digan lo mismo porque las dos vienen en sobre.
Es cierto que una célula humana puede captar una vesícula vegetal. La carta llega (la célula la incorpora por mecanismos de membrana que no son especie-específicos). Pero esperar que un exosoma vegetal en un serum tenga el mismo efecto que un exosoma humano con propiedades regenerativas aplicado sobre piel con heridas es esperar demasiado.
Entonces, ¿qué lleva adentro un exosoma vegetal? Enzimas y otras proteínas, lípidos, antioxidantes, polifenoles y material genético propios de la planta. Esto no quiere decir que sea inutil para la piel, el punto es que para entregar antioxidantes y polifenoles a tu piel no necesito un exosoma. En esa medida, un exosoma vegetal termina siendo un extracto botánico encapsulado con un nombre más caro.
SCIENCE NOTE: Existe una hipótesis más ambiciosa, que los microARN de la planta regulen genes humanos (lo que se llama regulación cross-kingdom). Es concebible, pero la evidencia es inconsistente y difícil de reproducir, con problemas frecuentes de contaminación y artefactos, y la mayor parte de esa literatura es por vía oral y digestión, no tópica.⁶ La señalización de exosomas está documentada en células en cultivo. El beneficio tópico sobre piel humana sana, a dosis y con una caracterización que un cosmético pueda sostener, sigue siendo mayormente hipótesis, no dato cerrado.
6. Aunque el mensaje sirviera: ¿cómo atraviesa la piel?
Supongamos que el mensaje del exosoma vegetal nos resulta interesante para la piel. Queda una pregunta que casi nadie hace, ¿penetra bien?
Porque la piel es una barrera espectacular. Y los exosomas son vesículas de tamaños variables (que no podemos cambiar) y no todas lo suficientemente chicas para penetrar.⁷ Los exosomas vegetales miden entre 30 y 150 nm y buena parte cae en el rango que la piel deja afuera. Sobre piel intacta, un exosoma penetra menos del 1% del estrato córneo.¹
No es casualidad que los mejores resultados con exosomas aparezcan después de microneedling, después del láser, con la piel más permeable. Cuando en dermatología clínica se habla de uso "tópico" de exosomas, muchas veces se refiere a piel tratada post procedimiento, no a un serum sobre piel sana.
Hay otras vesículas, los liposomas y los niosomas, que penetran mejor que los exosomas, son reproducibles y se pueden ajustar en tamaño. Si el atractivo del exosoma fuera solo el envoltorio que mejora la penetración, eso ya lo resolvés con un liposoma. Lo que hace extraordinario a los exosomas es que llevan material humano altamente relevante para la piel. En el caso vegetal, adentro no hay material humano.
SCIENCE NOTE: La versión médica funciona precisamente en los tres ejes donde la cosmética hoy no tiene propuestas sólidas.
-
Se entrega pasando la barrera (intradérmico, subcutáneo, en lechos de herida o post procedimiento).
-
Viene de células humanas con una carga biológicamente relevante.
-
Se usa a una dosis definida y caracterizada (partículas por mililitro, fabricación bajo normas GMP).²
7. ¿Y la estabilidad?
Hay una pregunta que va incluso antes que todo esto: aunque el producto tuviera exosomas humanos de los mejores, ¿siguen ahí, intactos, el día que lo abrís?
Un exosoma es una estructura biológica delicada y su efecto depende de que se mantenga entera. Si la membrana se rompe o la carga se degrada, lo que te queda son restos sin el efecto deseado.
Esa fragilidad se evidencia en investigación y en el mundo farma, los exosomas se guardan congelados (muchas veces muy por debajo de cero) o liofilizados (secados en frío para frenar su degradación). Se transportan en cadena de frío (como algunos medicamentos).
Salvo que el producto venga con cadena de frío declarada y una vida útil corta (algo que casi ningún cosmético de góndola ofrece), es razonable dudar de cuánto queda entero para cuando lo usás.
Y después está la fórmula misma, el único ambiente relativamente amable sería un serum acuoso simple, hecho en frío, de pH cercano al neutro. Por eso, hay formatos donde directamente no tiene mucho sentido esperar que un exosoma "sobreviva": un limpiador o crema (con tensioactivos que degradarían la membrana), un tónico exfoliante de pH bajo, una esencia con mucho alcohol.
Sin ensayos de estabilidad y de potencia sobre la fórmula final, no hay forma de sostener que lo que comprás conserva lo que promete.⁹
8. Saber leer la etiqueta
Si igual querés probar un producto con exosomas vegetales, es súper válido. Antes de comprarlo, asegurate de mirar la lista de ingredientes (en el frasco o tienda web).
Esto es lo que buscás:
-
El nombre de una planta junto a la palabra "Exosomes" o "Extracellular Vesicles". Por ejemplo: "Rosa Damascena Exosomes". Ahí sí hay vesícula declarada y eso indica que se midió por ensayos específicos.
-
Lo más común: que atrás solo diga "[tal planta] Extract" o "[tal planta] Callus Culture", y la palabra vesícula no aparezca. En ese caso, lo más probable es que sea el extracto botánico de siempre, al que le midieron que contuviera algunos exosomas.
-
Si ves "Lecithin" o "Phosphatidylcholine", eso es un liposoma, probablemente armado de forma artificial. No son exosomas naturales. Los liposomas no tienen nada de malo, vender gato por liebre, sí.
-
Los de origen humano (la excepción, y que ni deberían venderse como cosmético acá) aparecen con nombre y apellido: "Human… Exosomes" o "Conditioned Media".
Si "exosoma" en letras enormes adelante, pero atrás, en la lista de ingredientes, no ves ni "Exosomes" ni "Extracellular Vesicles", el producto no lo tiene.
9. Entonces, ¿por qué no los usamos?
No porque creamos que los exosomas sean un fraude. Todo lo contrario, estamos fascinados con el potencial.
Aún así, al día de hoy, hay demasiados huecos. Los estudios cosméticos en humanos todavía son pocos, con muestras chicas, períodos cortos y métodos variables, lo que hace difícil sacar conclusiones firmes.¹ Y falta algo clave, una forma estandarizada de obtenerlos. Sin métodos consistentes de aislamiento y purificación, sin reproducibilidad de lote y sin estándares de referencia validados y sin un marco regulatorio que acompañe, no se puede caracterizar de forma confiable qué se está vendiendo.⁹ Si no puedo saber con precisión qué activo entrego, no puedo sostener una eficacia.
De hecho, personalmente colaboro con una empresa que desarrolla exosomas de células mesenquimales para heridas crónicas, así que conozco este campo desde adentro. Y justamente por eso soy exigente. Todavía hay mucho por resolver en estabilidad, dosis y regulación antes de que tenga sentido en un cosmético.
En The Chemist Look hay algo que intentamos hacer siempre: no formular con un ingrediente porque esté de moda, sino con el ingrediente cuya evidencia realmente podemos defender.
Por Ana Rovetta. Dra. en Química Biológica. Directora de Producto de The Chemist Look.
Bibliografía
-
Bai L. et al. Clinical applications of exosomes in cosmetic dermatology. Skin Health and Disease, 2024.
-
MSC-Derived Exosomes in Regenerative Medicine (revisión mecanística), 2026; y Lotfy A. et al. MSC-derived exosomes in clinical trials. Stem Cell Research & Therapy, 2023.
-
Navigating the Global Regulatory Landscape for Exosome-Based Therapeutics. Pharmaceutics, 2025 (Reglamento EC 1223/2009, Anexo II).
-
FDA Warning Letters on Exosome Products: enforcement trends 2024-2026. Análisis regulatorio, 2026.
-
CIRS Group. Panoramic Analysis: Regulatory Status of Exosome Cosmetics Worldwide, 2026.
-
An Apple a Day? The Hypothesis of Cross-Kingdom Gene Regulation by Plant miRNAs in Mammals and Its Controversies. International Journal of Molecular Sciences, 2026.
-
Microfluidic-Enabled Liposomes Elucidate Size-Dependent Transdermal Transport (PMC3962493).
-
MSC-Derived Secretome and Exosomes in Dermatology: Mechanisms, Therapeutic Opportunities, and Scientific Challenges. Narrative Review, 2025.
-
Navigating the Global Regulatory Landscape for Exosome-Based Therapeutics. Pharmaceutics, 2025.












Deja un comentario
Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.