La palabra ya está por todos lados, y seguro más de una se pregunta qué es strobing, así que acá estoy, ¡reportándoles!

Básicamente, el strobing es iluminar el rostro pero potenciado. Iluminar el rostro no es nada nuevo, y los profesionales conocen y aplican la técnica desde hace mucho tiempo: “strobing“ es una forma divertida (y marketinera) de llamarle a la versión más exagerada. La tendencia apareció hace muy poco, más que nada desde las pasarelas de primavera/verano 2015-2016 en el otro lado del globo, y viene en cierta forma a “destronar” al ya conocido contouring. Les cuento porqué.

¿EN QUE SE DIFERENCIAN?

El contouring consiste en “esculpir” el rostro, por un lado, reafirmando los contornos -ésas áreas donde naturalmente se nos forman sombras, como debajo de los pómulos, o en los alrededores de la frente- y por otro, realzando las áreas más prominentes del rostro. Esto da un aspecto mucho más delgado y anguloso a las facciones. La forma de lograrlo es enfatizando esos contornos que les mencionaba, usando colores oscuros que hacen, en cierta forma “retroceder” el área y otros más claros, que la resaltan. En ambos casos, los productos llevan un terminado mate.

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El strobing por otra parte, implica el uso de únicamente luz para lograr el mismo efecto, pero dando además un aspecto saludable y fresco. A mí me gusta dar el siguiente ejemplo para que se entienda el look objetivo: es como cuando alguien va a la playa o piscina y después de haber estado un rato afuera del agua y la piel tiene un aspecto húmedo (¡no mojado!) que parece muy fresco. Cabe hacer una distinción un poco fastidiosa, pero que puede interesarles: el strobing per se implica el uso de luz, y únicamente eso, por lo que no hay que hacer ningún tipo de contouring, e incluso hasta podrían dejar de lado el rubor. Si le agregan esos elementos, se convierte en un look dewy, que puede resultarles incluso más natural.

¿CÓMO LOGRARLO?

Flo ya les contó en este post, la clave está en aplicar el iluminador en las partes más altas del rostro, donde nos da mas luz, como es la frente, la punta de la nariz, sobre los labios (lo que en inglés se denomina cupid’s bow), el mentón y los pómulos.

TIP: Para evitar que el look parezca noventero, lo ideal es usar iluminadores que complementen nuestro tono de piel: por ejemplo, las pieles más oscuras usarían un iluminador en tonos dorados, mientras que las más pálidas se van a lucir más con un iluminador color plata. Otra clave es evitar a toda costa productos que tengan brillo, o glitter. Tiene que ser natural: la piel no brilla sino que reluce. Lo mejor para esto es usar productos con formulaciones líquidas o cremosas, nada en polvo.

Para las que tenemos piel grasa, ¡no temáis! (ja). El look no se nos está vedado: un primer mate nos puede salvar la vida, porque va a disimular los poros y evitar que parezca que el brillo no es intencional. Si sentís que es igual es too much, podés usar el resto de los productos del rostro en formato polvo.

¿Se animan a probarlo?

May.