Escribir este post es como volver a los inicios del blog. Una Flo cuestionadora y hasta ¡un poco peleadora!

Creo que no me equivoco si digo que hay más de 10.000 compañías de cosméticos en el mundo, todas tratando de competir y sacar productos nuevos al mercado que targetean desde la pestaña, hasta la uña, pasando por el dedo meñique del pie. Algunos mejoran de verdad el estado de la piel, previenen, protegen contra la contaminación y otros mejoran aspectos específicos como manchas, poros dilatados, etcétera. Pero otros productos, realmente no son necesarios. Especialmente, si tenés poco tiempo o un presupuesto limitado y querés acotarte a lo que de verdad vale la pena.

Aclaro que tengo varios productos en mi baño que considero innecesarios -o como se suele decir en foros de cosmética, “fluff”, relleno- que igual me gusta usar. Pero, me gusta comprarlos sabiendo que lo hago como capricho, por placer culposo, o por cualquier razón “emocional”, algo que me parece mega válido; pero no porque me tratan de convencer de que los preciso para tener una piel sana.

Y con esto en mente, pasemos a los cuatro productos de belleza que no necesitás (pero que definitivamente sí podés querer usar).

1. Máscaras faciales

Las máscaras faciales son el típico ejemplo de un mimo para hacerse en esas noches que te quedás en casa mirando tele y tomando vino (yo lo hago con máscaras de celulosa, que las amo), o cuando volvés de unas vacaciones con la piel hecha paté. Pero la realidad es que son totalmente innecesarias para tener la piel bien. Lo mejor es mirarlas como un “plus”, más que como parte de la rutina.

Cuando digo que no son necesarias, escucho decir cosas como “mi piel se pone seca/grasa/roja/llena de granitos y tal máscara me salva”, pero la verdad es que todos esos “problemas” deberían poder resolverse, o directamente evitarse con una buena rutina diaria.

Algunas alternativas:

  • La exfoliación química de uso diario suele aliviar y prevenir los problemas que tratamos de mejorar con el uso de máscaras:
    • Si sos de piel grasa y amás las mascarillas secantes (las de arcilla, por ejemplo), un producto sin enjuague de ácido salicílico te va a ayudar a mantener los poros limpios.
    • Para hidratar, probá con alfahidroxiácidos que eliminan las células muertas que se acumulan en la superficie y sumá una hidratante bien completa a continuación.
  • Para sumar luz (muchas mascarillas de oro son para esto), los hidroxiácidos que ya mencionamos son ideales (la acumulación de células muertas opacan la piel) así como el ácido kójico. También la vitamina C, que da mucha luz y unifica el tono de la piel.

2. Crema para cutículas

Los que me conocen saben que soy un desastre con mis manos. Tengo taan poca paciencia para hacerme las manos… Me sigo cortando las uñas con alicate y muy difícilmente se me ve en una peluquería (salvo este año que todas mis amigas se casan). Todo bien con el alicate hasta que me doy cuenta que me duelen los dedos y acudo a la cremita en cuestión en plan “ablandar todo lo que me está haciendo doler”. Hace poco, intrigada, me puse a mirar los ingredientes. Ya sabía que no era nada especial, pero por algún motivo yo seguía comprando la cremita para cutícula.

Si tenés una a mano, andá a buscarla y mirá los ingredientes: seguro tiene una mezcla de cera de abeja (beeswax), vitamina E (tocopherol/tocoferol) y/o aceites vegetales.

La mayoría de estos ingredientes son los que encontrás en cualquier ungüento o bálsamo labial.

Alternativas:

  • Cualquier aceite o hidratante nutritivos son ideales para mantener las cutículas hidratadas, y en realidad, son sólo una parte: es la acción de masajear el producto lo que termina haciendo cualquier tratamiento efectivo.

3. Tónico demodé

Los tónicos se inventaron porque los limpiadores solían dejar un film jabonoso en la piel que había que retirar. Los limpiadores de hoy en día no hacen eso, y los tónicos terminan siendo una pérdida de tiempo y dinero.

Pero, cabe una distinción: el tónico al que me refiero acá es el que me gusta denominar demodé: son agua con un poco de fragancia y por lo general mucho alcohol, sin ningún ingrediente que cumpla ninguna función de “tonificación”. 

Alternativas:

Si te gusta usar tónicos como segundo paso de la rutina, optá por aquellos que de verdad aportan algo a la piel. Con “algo” me refiero a antioxidantes, e ingredientes antiirritantes, antiinflamatorios, o que aporten luminosidad. Al final los tónicos son productos que no se enjuagan, entonces hay que verlos como una oportunidad más de aplicarle a la piel activos que la beneficien: aumenta las probabilidades de obtener buenos resultados.

Aclaro que soy una ávida fan del tónico Lightful C de M.A.C por esta misma razón. Los tónicos que no son de este estilo, no valen la pena si buscás acortar pasos en la rutina o cuidar el presupuesto.

4. Cualquier producto que diga ser para celulitis.

Lamento decirles que sigo convencida de que no hay loción o crema o espuma o pastilla que se deshaga de la celulitis. El protector solar ayuda a prevenir la pérdida de colágeno que la hace más notoria, pero no mucho más. Lo mismo va para las estrías.

Podés leer más sobre mi postura en el tema acá: FLO TE AYUDA A CUIDAR LA PIEL DEL CUERPO #2

Alternativas:

Hacer ejercicio, tomar mucha agua y mantener la piel hidratada es tu mejor opción.

¡Espero que les sea útil!

Flo.