Suplemento tópico (AC)

En cosmética siempre se hace énfasis en la Dermis, es decir, en la segunda capa de la piel. Es la que contiene Ácido Hialurónico, colágeno y elastina, entre muchos otros componentes estructurales de la piel. No en vano sobre ella actúan la mayoría de los productos antiage (como el Retinol y los AHAs).

Sin embargo, cuando se quiere objetivar la salud de la barrera de la piel, lo que se mide es un parámetro llamado “pérdida de agua transepidérmica”, que se abrevia TEWL por su denominación en inglés: transepidermal water loss. La TEWL mide cuánta agua se pierde a través de la Epidermis, que es la capa más superficial de la piel y la que se ocupa de las funciones de barrera. En otras palabras, la TEWL traduce la integridad o disrupción de la barrera cutánea: si es elevada indica una piel debilitada, y si es baja indica una barrera íntegra y una piel hidratada (que pierde poca agua).

Pero la barrera cutánea no se vale solo de la Epidermis para defendernos del medio externo. Además, cuenta con un ejército de microorganismos que habitan sobre la Epidermis y la protegen de posibles agresores1. Este conjunto de  microorganismos protectores recibe el nombre de microbiota o flora cutánea, y de que esté sana y balanceada depende en gran parte la salud de la piel.

Por eso, en TCL diseñamos un producto especialmente formulado para cuidar ambos elementos de la barrera cutánea: la Epidermis y la microbiota.

EPIDERMIS

Es la capa más externa de la piel y se lleva todos los méritos en cuanto a sus funciones de protección y barrera. Tiene una organización compleja (en capas) y se va renovando cada aprox. 28 días2 de abajo hacia arriba. Es decir, las células van migrando hacia la superficie hasta desprenderse. Sus células principales son los queratinocitos, que son generados de forma constante a partir de células madre que se encuentran en la capa inferior de la Epidermis (Stratum Basale), y ascienden hasta llegar a la capa más superficial (Stratum Corneum). Al llegar a esta última capa, los queratinocitos reciben el nombre de corneocitos y tienen características especiales que les permiten ser prácticamente las células más rudas del cuerpo. Están muertas, queratinizadas y totalmente deshidratadas2. De esta forma, constituyen una barrera súper compacta, sólida y resistente que le permite a la parte más superficial de la piel protegerse de los agresores externos que no son pocos (rayos UV, polución, agentes irritantes y estresores mecánicos). Una vez llegadas a la superficie, estas células se desprenden y son reemplazadas por células más jóvenes que se diferencian y ascienden desde las capas más profundas3.

Las células madre del Stratum Basale son las responsables de diferenciarse en queratinocitos, que irán ascendiendo y evolucionando para formar todas las capas de la Epidermis. Además, estas células madre son capaces de dividirse para formar nuevas células madre, que podrán seguir dividiéndose y formando nuevos queratinocitos.

Este proceso cíclico y coordinado se vuelve más lento con el correr de los años. El número de células madre de la piel decrece, por lo que la Epidermis pierde espesor4. La piel se torna más rugosa, arrugada y pierde luminosidad5.

El activo que incluimos en este producto (Acetil-hexapéptido-8) es un ingrediente súper nuevo, que logra estimular a las células madre del Stratum Basale, aumentando su reserva y su actividad. De esta manera, activa la regeneración epidérmica, ayudando a prevenir y tratar el envejecimiento intrínseco de la piel, y fortaleciendo las funciones de barrera. Su mecanismo de acción es mediante la regulación epigenética de la piel.

¿Qué es la epigenética?

Consiste en la diversidad con la que puede expresarse la información que tenemos en nuestros genes3. El ADN es uno, pero puede manifestarse de diferentes maneras dependiendo de factores internos y ambientales (externos)3.

Este nuevo activo logra reducir la expresión de una secuencia de ARN que provoca la senescencia celular, es decir, su envejecimiento intrínseco. Así, aumenta las reservas de células madre epidérmicas y promueve su proliferación. Logra acelerar el recambio celular y rejuvenecer los procesos naturales de la piel, volviéndola más suave y revitalizada.

Es interesante saber que otros factores que inciden en la epigenética (es decir, en determinar qué genes se expresan y cuáles no) son los alimentos, el tabaquismo, el ejercicio físico, la depresión y la polución3.

MICROBIOTA Y PREBIÓTICOS 

Solo un elemento se interpone entre la Epidermis y el medio externo, colaborando con las funciones de barrera de la piel: la microbiota o flora cutánea. Es el conjunto de microorganismos que habitan en la superficie de la piel, e incluye bacterias, parásitos y hongos. Todo sobre ella ACÁ.

Sus principales funciones son:

    • Competir por el lugar con bacterias que nos podrían causar daño1.
    • Reforzar la respuesta inmune de la piel al secretar péptidos antimicrobianos1.
    • Reducir la descamación de la piel1.
    • Disminuir la pérdida de agua transepidérmica (previniendo la deshidratación de la piel)1.

El Acetil-heptapéptido-4 optimiza, mantiene y restaura la microbiota. Esto es gracias a que es un prebiótico, es decir, un combo de nutrientes que favorece el desarrollo de la flora cutánea. De esta manera, fortalece las defensas de la piel, potencia su barrera, reduce la pérdida de agua transepidérmica y ayuda a prevenir daño.

¿POR QUÉ PRE BOOSTER?

Siempre decimos que los Boosters son la manera de personalizar la rutina, agregando activos concentrados a los productos de cuidado básico, según lo que cada uno quiera tratar en su piel. En este caso, inauguramos la categoría Pre-Booster con este producto que se ajusta al 100% de las rutinas. No es para tratar una preocupación en particular, sino que es el suplemento ideal para que la epidermis se encuentre saludable y óptima. Por eso, lo formulamos en un formato ligero que se absorbe rápidamente, ideal para aplicar sobre la piel limpia antes de los Boosters.

¿PARA QUIÉN SE RECOMIENDA?

Es ideal para quienes buscan fortalecer la barrera de la piel y potenciar su salud. Ayuda a prevenir y tratar envejecimiento intrínseco.

1. Ghazzewi AI, Tester RF. Impact of prebiotics and probiotics on skin health. Beneficial Microbes, 2014; 5(2): 99-107.

2. Irwin MF, Arthur ZE, Klauss W, Frank A, Lowell AG, Stephen K. Fitzpatrick’s Dermatology In General Medicine. Volumen 2. 6th Ed. Hardcover: 2003.

3. Alberts B, Jonhson A, Lewis J. Epidermis and Its Renewal by Stem Cells. Molecular Biology of the Cell, Garland Science. 2002.

4. Y. Shao, T. He, G. J. Fisher, J. J. Voorhees, and T. Quan, “Molecular basis of retinol anti-ageing properties in naturally aged human skin in vivo,” Int. J. Cosmet. Sci., 2016.

5. Juvenal GJ. Epigenetic: an Old Woer, New Concepts. Revista Argentina de Endocrinología y Metabolismo. 2014. 51(2): 66-74