Si hay algo en común entre las mujeres es la habilidad que tenemos para acumular cosméticos y maquillaje: muestras, restos de cremas, el labial que no usás hace 10 años pero que capaz vuelve, etc. ¿Un consejo? Cuando compres algo nuevo que te guste usar, tirá lo que está sustituyendo. Los productos vencidos son un problema para tu piel: te hacen perder el tiempo (porque los activos dejan de ser efectivos) y pueden causar irritación e infecciones. Hay que saber dejar ir: si estás guardando cosméticos o maquillaje pasada la fecha de vencimiento, hay altas chances de que microbios y bacterias se hayan instalado en el producto y puedan causarte problemas.

Todas tendemos a restarle importancia a la fecha de expiración y seguimos fieles a nuestros viejos productos pensando que siguen en buen estado. Pero, imagínense dejar agua en un tarrito por meses (¡o años!). Seguro al tiempo sería desagradable y a ninguna se le ocurriría ponérsela en la piel, en los labios o en los ojos. Algo parecido pasa con los cosméticos y el maquillaje. Si bien tienen conservantes, son como los alimentos que también los tienen: pasado cierto tiempo, se echan a perder. Pero no nos crean. Mejor miren los resultados de un estudio realizado por C.B. Giacomel y colaboradores en el 2013 en Brasil[1]:

  • Entrevistaron a 44 estudiantes del curso de farmacia de una universidad y encontraron que un 97,9% usaban o habían usado maquillaje vencido.
  • Un 30% de ellas presentaron reacciones adversas como lagrimeo, rojeces, picazón e irritación.
  • El rímel fue el producto vencido utilizado más frecuentemente.
  • Analizaron los rímels de 40 de ellas y encontraron 2,54 ± 1,76 x 104 UFC/mL de bacterias y 2,55 ± 1,54 x 104 UFC/mL de hongos. Traduciendo esto: lo que hallaron fue una inmensa cantidad de bacterias y hongos en los rímels analizados. Staphylococcus Aureus se encontró en el 79% de los rímels y Pseudomonas aeruginosa en el 13%.

Staphylococcus Aureus y Pseudomonas aeruginosa son bacterias capaces de causar infecciones de distinto tipo (de la piel, neumonías, endocarditis, osteomielitis, infecciones oculares, etc.) [2], [3]. Muchas personas son portadoras asintomáticas de estas bacterias, es decir, las tienen viviendo en su piel, formando parte de su flora normal. El problema es que, si acceden a otras zonas que no son sus habituales, pueden causar una infección. También pueden contagiarse a otras personas que no son portadoras e infectarlas. Un dato interesante es que la Pseudomonas aeruginosa es el principal agente de infecciones oculares como conjuntivitis y oftalmitis[1], y se asocia a infecciones en forma de úlceras de córnea por contaminar lentes de contacto [2]. ¡Preocupante que se haya encontrado en los rímels!

Además de esta contaminación que de por sí ya es un tema para la piel, está otro aspecto: los activos pierden efectividad con el tiempo al entrar en contacto con el aire, la temperatura y la luz. Un producto puede tener buen aspecto, pero haber perdido eficacia por el deterioro de sus activos. Si un cosmético, por ejemplo, tiene muchos activos potentes y antioxidantes, es probable que luego de los 6 meses empiece a perder eficacia. Esto no significa que tengas que dejar de usarlo, pero, por más potente que sea la crema o serum, sabé que su efecto empieza a bajar desde el momento en que lo abrís y que no es el mismo al tercer, sexto u octavo mes de uso.

Dicho todo esto, ¿cómo podemos saber si es tiempo de tirar nuestros productos? Dos cosas a tener en cuenta: por un lado, el vencimiento del producto y, por otro, los meses que dura abierto. Un producto puede vencer en el 2020 pero tener una duración luego de abierto de 3 meses, por lo que hay que atender a ambas fechas. El vencimiento cerrado suele ser prolongado, por lo que el problema en general está en la expiración una vez abierto. Para chequear esto, busquen el símbolo que aparece en el envase que es así (¡y no queda otra que recordar cuándo lo abrimos!):

Si tu producto no tiene este símbolo, van algunas reglas generales para estimar si es momento de tirarlo o no:

  • Lo más obvio: si huele raro, tiene aspecto pegajoso o la textura cambió significativamente, definitivamente hay que tirarlo. Revisá (u olé) que no haya cambios o nuevos olores, ya que esta es una de las primeras cualidades en cambiar cuando una fórmula expira.
  • A grandes, GRANDES rasgos, hay dos tipos de productos: los que son a base de agua y los que son a base de aceites o ingredientes que no contienen nada de agua. La mayoría de las bacterias crecen en medios acuosos, por lo que todos aquellos productos que contienen bastante agua duran mucho menos que los que no la contienen. ¡Ojo! No solo los de textura “acuosa” tienen agua: todas las cremas la contienen como su principal componente, por más densas que sean. En el otro extremo, los esmaltes de uñas o los aceites para rostro y cuerpo suelen contener poquita o cero agua, por lo que abiertos duran bastante más.

Aunque los productos varían y siempre hay que atender a lo que diga el fabricante, la siguiente es una guía útil para evaluar qué producto se tiene que ir o cuánto tiempo le queda (¡una vez abierto y siempre y cuando no esté vencido! Si el producto ya venció -según fecha de vencimiento del producto cerrado- definitivamente tiene que irse).

COSMÉTICOS

  • Limpiadores y tónicos: De 6 meses a 1 año.
  • Exfoliantes químicos a base de ácidos: 6 meses (la textura va a durar perfecta por un año, pero la eficacia del activo se pierde seguro luego de 6 meses).
  • Hidratantes corporales y faciales: 1 año.
  • Serums o tratamientos: De 6 meses a un año. Aunque algunos puedan decir 1 año, cuando los productos tienen antioxidantes y vitaminas dudamos de su eficacia a partir de los 6 meses de abierto. Esto aunque el producto esté impecable gracias a los conservantes. Es un tema de efectividad, no de contaminación. Por otro lado, algunos serums pueden tener activos con vencimientos especialmente cortos. En estos casos siempre está aclarado en el envase. Es el caso de la Vitamina C.
  • Aceites para cuerpo o rostro: 1 año.

*En resumen: seis meses a 1 año. Es probable que luego de 6 meses se deterioren los activos, aunque la crema permanezca bien de aspecto y aún libre de contaminación. Una cosa es que esté estable y que gracias a los conservantes se mantenga en buen estado, y otra cosa es qué tan efectiva siga siendo. 😉

MAKE UP

  • Rímel: Este producto es el que más requiere atención porque se utiliza muy cerca del ojo y contiene mucha agua, es decir, chances aseguradas de contaminación al poco tiempo. Cambialo a los 3 o 4 meses, máximo 6. No más.
  • Bases y correctores: Ambos tienen agua, así que entre 6 meses y un año. Si tienen dispensador y no hay que abrirlos, ¡mejor!
  • Delineador: Si es en lápiz puede durarte dos años. Si es líquido o en gel hasta 1 año, no más.
  • Polvos compactos, labiales, esmaltes: Tienen muy poca agua o cero agua, así que pueden durar por lo menos dos años.

TIPS PARA RETRASAR LA CONTAMINACIÓN

  • ¡No compres cosméticos con tapa y rosca! Al abrir el envase el producto queda expuesto y se maximiza la exposición al aire (ideal para que los activos se echen a perder) y, al tener que meter el dedo todo el tiempo, el sistema conservante se ve mega exigido y el producto se llena de los microbios de nuestras manos, lo que equivale básicamente a crear un caldo de bacterias. ¡Incomprensible cómo hay cremas que continúan viniendo en estos envases! Elegí los que traigan dispensador y no sea necesario abrirlos y exponerlos al ambiente.
  • Guardá tus cosméticos en lugares frescos y secos. ¡Evitá el baño! Demasiada humedad. Y mantenelos alejados de la luz solar directa.
  • No agregues agua para humedecer un producto (rímel por ejemplo).
  • No uses aplicadores viejos (esponjas, cepillos, brochas) en productos nuevos. ¡Al hacerlo los contaminás en un segundo!
  • ¡No compartas maquillaje o cosméticos! Cada persona tiene su propia flora bacteriana sobre la piel y, al intercambiar productos, viajan en ellos bacterias ajenas que pueden generar problemas.
  • Si usás lentes de contacto, ponételos antes de maquillarte.
  • Evitá maquillarte los ojos cuando tenés conjuntivitis.

Por encima de todos estos consejos, nuestra mayor recomendación es comprar bien. Nos referimos a comprar productos de esos que adorás y que vas a usar y terminar antes de que venzan. Así, te ahorrás todos los problemas. Es cierto que a veces queremos usar ciertos productos una vez cada tanto. Para esos casos, te recomendamos comprar los envases más pequeños que haya y chequear el símbolo para elegir los que tengan mayor duración una vez abiertos.

¡A vaciar esos necessaires ahora y despedir a unos cuantos intrusos! 😉

¡Esperamos que les haya sido útil!

The Chemist Look

REFERENCIAS:▼

[1]      C. B. Giacomel, G. Dartora, H. S. Dienfethaeler, and S. E. Haas, “Investigation on the use of expired make-up and microbiological contamination of mascaras,” Int. J. Cosmet. Sci., vol. 35, no. 4, pp. 375–380, 2013.

[2]    Manual MDS. Versión para profesionales. Infecciones por Pseudomonas y microorganismos relacionados. Disponible en: http://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/bacilos-gramnegativos/infecciones-por-pseudomonas-y-microorganismos-relacionados [10 de abril de 2017]

[3]     Manual MDS. Versión para profesionales. Infecciones por estafilococos. Disponible en:              http://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/cocos-             grampositivos/infecciones-por-estafilococos [1