Una pregunta que me llega bastante es: qué opino y qué sugiero como DIY (do-it-yourself o hazlo tú mismo) para cosméticos-que por lo general implique elementos que se suelen encontrar en la cocina o que se consiguen en una tienda especializada en productos naturales.

Los dos lados de la avena 😉

Un ingrediente -ya sea orgánico, sintético o lo que sea- puede ser bueno o malo dependiendo de cómo lo uses: puede funcionar y hacernos genial si lo comemos pero puede ser un desastre si se aplica tópicamente. También puede que sea bueno para los dos o para ninguno.

Incluso, es probable que si un ingrediente es bueno en nuestra alimentación Y en nuestra piel, lo sea por motivos diferentes. Les pongo un ejemplo: la avena es un buen alimento porque provee, entre otras cosas, de fibra. Pero cuando se aplica en la piel, la fibra no le brinda ningún beneficio en particular, sino que son los polisacáridos e hidrocoloides, que atrapan agua y hacen que la avena actúe como emoliente, antirritante y regulador de pH.

El verdadero motivo

Ya establecimos que es MUY distinto comer algo ¡que aplicártelo tópicamente! Esto es porque la piel y el tracto digestivo tienen una vasta diferencia en términos de pH, absorción/solubilidad y descomposición enzimática (o falta de), lo que hace que diferentes ingredientes tengan efectos variados (incluso drásticamente diferentes) en la piel y dentro de nuestro cuerpo. Particularmente, hay que tener en cuenta que nuestra piel está diseñada para protegernos del ambiente exterior, mientras que el estómago para absorber todo lo que sea aprovechable: son dos formas de actuar radicalmente diferentes, incluso opuestas, diría.

Para empezar, está la creencia generalizada de que una dieta alcalina/básica o de pH alto es lo mejor para tu salud. Por otro lado, es exactamente opuesto para la piel: los productos con pH neutral o levemente ácido es lo ideal. El pH de la piel es aproximadamente 5.5 y mantenerlo en este nivel es fundamental para mantener la flora bacteriana de la piel (a no confundirse con la flora del intestino). Por esto la barrera natural que tiene se ve significativamente quebrantada por agentes con un pH mayor a 7.0.

Por estos motivos, la comida no es skincare, a pesar de lo lindo que sería el concepto. Aún así, algunas cosas pueden sernos útiles para “jugar” en casa. Aclaro que si lo que buscas es una acción a nivel dérmico -profundo- que es lo que suele ser antiage, éste no es el mejor camino. Pero sí para cosas como scrubs, algo de hidratación, sumar antioxidantes y ¡divertirse!

Una pequeña guía:

Comidas que son buenas para comer, pero malas para aplicar en la piel

  • Tomates: aumentan la sensibilidad al sol.
  • Limones: también aumentan la sensibilidad al sol.
  • Leche: si bien hay quienes disienten sobre los beneficios de tomar leche, para la piel es un definitivo no, porque puede empeorar el acné si no está libre de hormonas.
  • Té de bergamota u otros cítricos: puede causar irritación severa.

Comidas que son buenas para comer y buenas para aplicar en la piel

  • La mayoría de los aceites monoinsaturados: de coco, oliva, palta y almendra. Son emolientes, reparadores y tienen propiedades antioxidantes.
  • Té verde, té rojo, etc: Son anti-irritantes y antioxidantes.
  • Pepinos: antioxidantes y despigmentantes.
    • La mayoría de los tipos de pepino se componen de 95% de agua; los otros constituyentes son principalmente el ácido ascórbico (vitamina C) y ácido cafeico (un antioxidante), además de otros minerales. Es distinto que cuando lo ingerimos: en ese caso funciona como desinflamatorio y diurético. Por eso es medio mito que las rodajas de pepino mejoran los ojos hinchados ;).
  • Avena: antirritante.
    • Como dijimos anteriormente, es distinto ingerirla que aplicarla: en el estómago es fibra, en la piel es antiirritante.

Comidas que son malas para comer, pero buenas para aplicar en la piel

  • Azúcar: cuando lo usamos como un scrub, especialmente mezclado con alguno de los aceites del punto anterior.
  • Cafeína: Aplicada en la piel, puede tener propiedades antiinflamatorias. Puede penetrar la barrera de la piel, y tiene un efecto vasoconstrictor, lo que puede ayudar a reducir rojeces, pero que también puede ser irritante. Por esto, podés probar si estás curiosa, pero no es de resultado certero. Es incluida frecuentemente en productos de skincare con claims de que reduce la celulitis o los ojos hinchados, pero las investigaciones hecha sobre el tema no son contundentes.

Para cerrar, algunas ideas:

Recuerden que es en plan “mimo” y para que quede la piel suave e hidratada. No estamos hablando de antiage ni nada de tratamiento.

Scrubs

No soy fan de usarlos para la cara y me parecen agresivos, pero para el cuerpo cada tanto ¡me gusta! La piel queda linda 😉

Scrub con café y aceite de coco:▼

Ingredientes:

1 taza de café molido

1 taza de azúcar o sal

½ taza de aceite de coco

Instrucciones:

Si el aceite de coco está solidificado, derretilo (ideal en baño maría, o apenas unos segundos en el microondas) y dejalo enfriar un poco. Mezclá todos los ingredientes, y guardalos en un recipiente hermético. Usá 1 vez a la semana. También podes sustituir el café por azúcar, o sal, y el aceite de coco por cualquier otro aceite de los que mencioné mas arriba.

Mascarillas

Son el mimo ideal cuando no tenés nada que hacer -ni nadie que se pueda espantar- 😛 La que les dejo acá es ideal si sos de piel súper seca, al punto que te pica o te arde.

Mascarilla de avena y palta:▼

 

Ingredientes

Avena cocida

Media palta

Instrucciones:

Mezclá la pulpa de palta y avena cocida en un bowl. Mezclá bien, y con las manos o un pincel, aplicá en todo el rostro. Dejá actuar hasta que se seque y enjuagá. Secá con golpecitos suaves.

DIY

Almohadillas de pepino:▼

Esta receta es ideal como alternativa a ponerse directamente un pepino sobre los ojos, y en general, un poco más duradera.

Licuá un pepino, y al jugo resultante, agregale un poco de agua (a gusto). Poné la mezcla en un bowl, y sumergí algodoncitos redondos o cotton pads en la mezcla. Una vez que absorben el jugo, retiralos y apretalos un poquito para retirar el exceso. Podés hacer varios de una sola vez, y los guardás en una bolsita tipo Ziploc en el freezer u heladera. Cuando sientas que necesites disminuir un poco la hinchazón de los ojos, retiralos un rato antes y dejalos actuar sobre tus ojos alrededor de 10 minutos.