TODO SOBRE FLORA CUTÁNEA, PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS TODO SOBRE FLORA CUTÁNEA, PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS

20 Mar , 2018

Por más limpia y radiante que luzca nuestra piel, hay algo que siempre está presente y es la flora o microbiota cutánea. Este es el conjunto de microorganismos que habitan en su superficie, que incluye bacterias, parásitos y hongos1. Aunque parezca un poco raro, son muy beneficiosos para nuestra piel. Lejos de causarnos daño, nos ayudan a fortalecer la barrera encargada de protegernos del medio externo2. Junto al Stratum Corneum, son nuestra primera línea de defensa:

  • Ocupan el lugar que ocuparían otros microorganismos que podrían hacernos daño
  • Consumen sus nutrientes
  • Mantienen el manto ácido de la piel
  • Secretan factores antimicrobianos

Sin embargo, es importante que la flora se mantenga en armonía con la piel para que podamos obtener sus beneficios. Es acá que entra en juego el uso de Probióticos y Prebióticos en cosmética. Los Probióticos son un “suplemento bacteriano” de microorganismos buenos (súper común encontrarlos en bebidas como yoghurt o Yakult, para favorecer la flora intestinal). Los Prebióticos, por su parte, son un combo de nutrientes que favorecen un correcto crecimiento y desarrollo de la microbiota propia. Es así que tienen un rol protector y preventivo, por lo que se están incluyendo cada vez más en cosmética. En TCL los agregamos a nuestro Tónico Exfoliante MA Diario, a nuestra Solución Rósea-3 y a nuestro Suplemento AC.

  

¿De dónde sale la flora cutánea?

Se empieza a construir desde el momento del nacimiento y está condicionada por el ambiente y por todos los que cuidan del bebé. Un dato llamativo es que también influye en la flora la vía de nacimiento: si nacemos por parto vaginal, durante el pasaje por el canal de parto adquirimos Lactobacilos3. Si nacemos por cesárea, otros serán los primeros microorganismos en componer la flora de la piel3. Vale aclarar que la misma se continúa formando durante los primeros años de la infancia.

¿Es igual en todo el cuerpo?

No. El tipo y la cantidad de microorganismos habitando en nuestra piel cambia según la localización (por características como la humedad y el calor). Por ejemplo, no tenemos las mismas bacterias en la cara que en las axilas o en los pies2. Un dato interesante: la transpiración no tiene olor. El mismo es causado por la flora propia de cada uno. Podés leer más sobre el tema en nuestro post: Desodorante vs antitranspirante
 

¿Es constante a lo largo del tiempo?

No. Tenemos dos tipos de flora: la residente y la transitoria1.
  • La flora residente es la predominante y está compuesta por aquellos microorganismos que viven adheridos a la superficie de nuestra piel y se multiplican1.
  • La flora transitoria es menos importante en cantidad, y está compuesta por los microorganismos que llegan a la superficie de la piel desde el medio ambiente, pero que no tienen la capacidad de adherirse a la superficie de la piel ni de multiplicarse1. Es decir, están "de paso".

¿Cuales son sus principales microorganismos?

Flora residente: Staphilococcus epidermidis, Staphilococcus hominis, Propionibacterium acnes, Acinetobacter, Lactobacillus, Candida glabrata, Familia de Malasezia (flora fúngica)1,2.

Flora transitoria: Staphilococcus aureus, Pseudomona aeruginosa, Streptococcus pyogenes, Escherichia coli, Cándida albicans1,2.

¿Cómo nos benefician?

La flora cutánea previene infecciones bacterianas por diversos mecanismos:
  • Compite por el sitio de adhesión2.
  • Consume los nutrientes que las bacterias que nos harían daño necesitan2.
  • Libera factores antibacterianos (sustancias parecidas a antibióticos), potenciando la respuesta inmune cutánea2. Por ejemplo, S. Epidermidis (una de las bacterias con mayor peso de nuestra flora) es capaz de producir péptidos antimicrobianos, aumentando las defensas de nuestra piel.
  • Acidifica el medio, volviéndolo más hostil para visitantes no deseados(que se benefician de un pH alcalino). ;) Leé todo sobre este tema en nuestro post Todo sobre pH y por qué elegir productos ácidos para la piel.

¿Siempre es buena o puede desequilibrarse?

Si bien la flora es súper protectora, es importante mantener su equilibrio. Donde este falle, bacterias que normalmente no nos hacen daño pueden volverse agresivas, dando lugar a infecciones. Un ejemplo de esto es el Staphilococus Aureus, que puede ser parte de nuestra flora transitoria o convertirse en patógeno, si nuestra microbiota pierde el equilibrio. Mantener el ecosistema de la piel balanceado es fundamental1.

Vale aclarar que la flora normal también puede volverse perjudicial si la barrera de la piel se perturba4 (ya sea por traumatismos, productos irritantes, etc.).

¿Qué son los pre y probióticos?

Lo más clásico es encontrarlos en formulaciones para tomar (como yoghurt, kombucha o Yakult), pero cada vez se están incorporando más a la cosmética. Ambos ayudan a reconstruir y favorecer la flora propia.

  • Probióticos: Son bacterias vivas que benefician a nuestra flora2. Se pueden consumir por vía oral o aplicar tópicamente. Serían como un “suplemento bacteriano”. Respecto a los probióticos vía oral (suplementos como Multiflora, yoghurt, kefir, kombucha), se plantea que los mismos no solo beneficiarían a la flora intestinal sino también, indirectamente, a la salud de la piel. Esto tiene potencial tanto terapéutico como preventivo: estudios han demostrado que los probióticos vía oral reducen la sensibilidad y fortalecen el sistema inmune y la barrera de la piel. En cuanto a los probióticos aplicados tópicamente (directamente sobre la piel), hay evidencia creciente de que los mismos podrían ayudar a tratar y prevenir condiciones como eccemas, dermatitis y acné. Sin embargo, es un tema que está aún en estudio y que seguramente en los próximos años termine de conocerse con mayor profundidad4.
  • Prebióticos: Optimizan, mantienen y restauran la microbiota, logrando de esta manera potenciar al sistema inmune cutáneo. No son bacterias vivas, sino que son el “alimento” que estas precisan para estar bien2. De esta manera, incorporar Prebióticos a preparados cosméticos aumenta el crecimiento y la actividad de bacterias que componen nuestra flora normal, favoreciendo su equilibro2. Incluso está demostrado que su uso ayuda a mantener a raya a la bacteria responsable del acné (P. Acnes)2, que forma parte de nuestra flora normal pero en algunas pieles tiene un rol patogénico (conocé todo sobre acné).

Vale aclarar que los probióticos se suelen incorporar a la flora como integrantes transitorios. Modificar la flora residente va a depender de cambios sostenidos a largo plazo en el estilo de vida, de los productos que apliquemos a diario, del pH, etc.

Tips para mantener el balance de la microbiota

    • Evitá jabones antibacteriales. Rompen con el balance de la flora, al punto que la FDA prohibió el uso de algunos ingredientes antibacteriales en jabones de venta libre. Su bioseguridad no está clara cuando se usan a diario y a largo plazo5
    • Optá por cosméticos y jabones a pH fisiológico. La piel tiene un pH que va de 4 a 6 y los productos que aplicamos deben respetar este pH. De lo contrario, se perturba la microbiota, se debilita la barrera de la piel y se favorece la proliferación de microorganismos patógenos, con el consiguiente aumento de riesgo de que aparezcan eccemas e infecciones6.
    • Incluí pre y probióticos en tu rutina, ya sea vía oral (yoghurt, kombucha, kefir, chucrut, suplementos de farmacia) o de forma tópica (eligiendo cosméticos que los contengan). Los productos TCL con prebióticos son: el Tónico Exfoliante MA Diario, la Solución Rósea-3 y el Suplemento (AC).

  

  • Si, además de fortalecer la microbiota, querés fortalecer la integridad del Stratum Corneum, podés agregar a tu rutina ingredientes reparadores como los de nuestra Hidratante o nuestro Booster DETOIL.
 
  • Si tenés piel sensible e inflamada, un producto ideal por ser antiinflamatorio y reparador es el Booster VIT-B3/Zn


    ¡Esperamos que haya sido útil!

    Por cualquier consulta, ¡estamos a disposición! :)

    The Chemist Look Team

    1. Virgilio SG, Araceli AD. Flora cutánea como protección y barrera de la piel normal. Cent Dermatol Pascua, 2002; 11(1):18-21
    2. Ghazzewi AI, Tester RF. Impact of prebiotics and probiotics on skin health. Beneficial Microbes, 2014; 5(2): 99-107
    3. Mia M, Greg M. The role of microbiota, and probiotics and prebiotics in skin health. Arch Dermatol Res. Germany. 2017
    4. M Rahmati RoudsariR KarimiS SohrabvandiA M Mortazavian. Health Effects of Probiotics on the Skin. Crit Rev Food Sci Nutr. 2015;55(9):1219-40.
    5. FDA: Food&Drug Administration [Internet]. U.S: FDA issues final rule on safety and effectiveness of antibacterial soaps. [actualizado 2 Sept 2016; citado 20 mar 2018] Disponible en: https://www.fda.gov/NewsEvents/Newsroom/PressAnnouncements/ucm517478.htm
    6. Proksch E. pH in nature, humans and skin. J Dermatol. 2018 Sep;45(9):1044-1052.

    Por más limpia y radiante que luzca nuestra piel, hay algo que siempre está presente y es la flora o microbiota cutánea. Este es el conjunto de microorganismos que habitan en su superficie, que incluye bacterias, parásitos y hongos1. Aunque parezca un poco raro, son muy beneficiosos para nuestra piel. Lejos de causarnos daño, nos ayudan a fortalecer la barrera encargada de protegernos del medio externo2. Junto al Stratum Corneum, son nuestra primera línea de defensa:

    • Ocupan el lugar que ocuparían otros microorganismos que podrían hacernos daño
    • Consumen sus nutrientes
    • Mantienen el manto ácido de la piel
    • Secretan factores antimicrobianos

    Sin embargo, es importante que la flora se mantenga en armonía con la piel para que podamos obtener sus beneficios. Es acá que entra en juego el uso de Probióticos y Prebióticos en cosmética. Los Probióticos son un “suplemento bacteriano” de microorganismos buenos (súper común encontrarlos en bebidas como yoghurt o Yakult, para favorecer la flora intestinal). Los Prebióticos, por su parte, son un combo de nutrientes que favorecen un correcto crecimiento y desarrollo de la microbiota propia. Es así que tienen un rol protector y preventivo, por lo que se están incluyendo cada vez más en cosmética. En TCL los agregamos a nuestro Tónico Exfoliante MA Diario, a nuestra Solución Rósea-3 y a nuestro Suplemento AC.

      

    ¿De dónde sale la flora cutánea?

    Se empieza a construir desde el momento del nacimiento y está condicionada por el ambiente y por todos los que cuidan del bebé. Un dato llamativo es que también influye en la flora la vía de nacimiento: si nacemos por parto vaginal, durante el pasaje por el canal de parto adquirimos Lactobacilos3. Si nacemos por cesárea, otros serán los primeros microorganismos en componer la flora de la piel3. Vale aclarar que la misma se continúa formando durante los primeros años de la infancia.

    ¿Es igual en todo el cuerpo?

    No. El tipo y la cantidad de microorganismos habitando en nuestra piel cambia según la localización (por características como la humedad y el calor). Por ejemplo, no tenemos las mismas bacterias en la cara que en las axilas o en los pies2. Un dato interesante: la transpiración no tiene olor. El mismo es causado por la flora propia de cada uno. Podés leer más sobre el tema en nuestro post: Desodorante vs antitranspirante
     

    ¿Es constante a lo largo del tiempo?

    No. Tenemos dos tipos de flora: la residente y la transitoria1.
    • La flora residente es la predominante y está compuesta por aquellos microorganismos que viven adheridos a la superficie de nuestra piel y se multiplican1.
    • La flora transitoria es menos importante en cantidad, y está compuesta por los microorganismos que llegan a la superficie de la piel desde el medio ambiente, pero que no tienen la capacidad de adherirse a la superficie de la piel ni de multiplicarse1. Es decir, están "de paso".

    ¿Cuales son sus principales microorganismos?

    Flora residente: Staphilococcus epidermidis, Staphilococcus hominis, Propionibacterium acnes, Acinetobacter, Lactobacillus, Candida glabrata, Familia de Malasezia (flora fúngica)1,2.

    Flora transitoria: Staphilococcus aureus, Pseudomona aeruginosa, Streptococcus pyogenes, Escherichia coli, Cándida albicans1,2.

    ¿Cómo nos benefician?

    La flora cutánea previene infecciones bacterianas por diversos mecanismos:
    • Compite por el sitio de adhesión2.
    • Consume los nutrientes que las bacterias que nos harían daño necesitan2.
    • Libera factores antibacterianos (sustancias parecidas a antibióticos), potenciando la respuesta inmune cutánea2. Por ejemplo, S. Epidermidis (una de las bacterias con mayor peso de nuestra flora) es capaz de producir péptidos antimicrobianos, aumentando las defensas de nuestra piel.
    • Acidifica el medio, volviéndolo más hostil para visitantes no deseados(que se benefician de un pH alcalino). ;) Leé todo sobre este tema en nuestro post Todo sobre pH y por qué elegir productos ácidos para la piel.

    ¿Siempre es buena o puede desequilibrarse?

    Si bien la flora es súper protectora, es importante mantener su equilibrio. Donde este falle, bacterias que normalmente no nos hacen daño pueden volverse agresivas, dando lugar a infecciones. Un ejemplo de esto es el Staphilococus Aureus, que puede ser parte de nuestra flora transitoria o convertirse en patógeno, si nuestra microbiota pierde el equilibrio. Mantener el ecosistema de la piel balanceado es fundamental1.

    Vale aclarar que la flora normal también puede volverse perjudicial si la barrera de la piel se perturba4 (ya sea por traumatismos, productos irritantes, etc.).

    ¿Qué son los pre y probióticos?

    Lo más clásico es encontrarlos en formulaciones para tomar (como yoghurt, kombucha o Yakult), pero cada vez se están incorporando más a la cosmética. Ambos ayudan a reconstruir y favorecer la flora propia.

    • Probióticos: Son bacterias vivas que benefician a nuestra flora2. Se pueden consumir por vía oral o aplicar tópicamente. Serían como un “suplemento bacteriano”. Respecto a los probióticos vía oral (suplementos como Multiflora, yoghurt, kefir, kombucha), se plantea que los mismos no solo beneficiarían a la flora intestinal sino también, indirectamente, a la salud de la piel. Esto tiene potencial tanto terapéutico como preventivo: estudios han demostrado que los probióticos vía oral reducen la sensibilidad y fortalecen el sistema inmune y la barrera de la piel. En cuanto a los probióticos aplicados tópicamente (directamente sobre la piel), hay evidencia creciente de que los mismos podrían ayudar a tratar y prevenir condiciones como eccemas, dermatitis y acné. Sin embargo, es un tema que está aún en estudio y que seguramente en los próximos años termine de conocerse con mayor profundidad4.
    • Prebióticos: Optimizan, mantienen y restauran la microbiota, logrando de esta manera potenciar al sistema inmune cutáneo. No son bacterias vivas, sino que son el “alimento” que estas precisan para estar bien2. De esta manera, incorporar Prebióticos a preparados cosméticos aumenta el crecimiento y la actividad de bacterias que componen nuestra flora normal, favoreciendo su equilibro2. Incluso está demostrado que su uso ayuda a mantener a raya a la bacteria responsable del acné (P. Acnes)2, que forma parte de nuestra flora normal pero en algunas pieles tiene un rol patogénico (conocé todo sobre acné).

    Vale aclarar que los probióticos se suelen incorporar a la flora como integrantes transitorios. Modificar la flora residente va a depender de cambios sostenidos a largo plazo en el estilo de vida, de los productos que apliquemos a diario, del pH, etc.

    Tips para mantener el balance de la microbiota

      • Evitá jabones antibacteriales. Rompen con el balance de la flora, al punto que la FDA prohibió el uso de algunos ingredientes antibacteriales en jabones de venta libre. Su bioseguridad no está clara cuando se usan a diario y a largo plazo5
      • Optá por cosméticos y jabones a pH fisiológico. La piel tiene un pH que va de 4 a 6 y los productos que aplicamos deben respetar este pH. De lo contrario, se perturba la microbiota, se debilita la barrera de la piel y se favorece la proliferación de microorganismos patógenos, con el consiguiente aumento de riesgo de que aparezcan eccemas e infecciones6.
      • Incluí pre y probióticos en tu rutina, ya sea vía oral (yoghurt, kombucha, kefir, chucrut, suplementos de farmacia) o de forma tópica (eligiendo cosméticos que los contengan). Los productos TCL con prebióticos son: el Tónico Exfoliante MA Diario, la Solución Rósea-3 y el Suplemento (AC).

      

    • Si, además de fortalecer la microbiota, querés fortalecer la integridad del Stratum Corneum, podés agregar a tu rutina ingredientes reparadores como los de nuestra Hidratante o nuestro Booster DETOIL.
     
    • Si tenés piel sensible e inflamada, un producto ideal por ser antiinflamatorio y reparador es el Booster VIT-B3/Zn


      ¡Esperamos que haya sido útil!

      Por cualquier consulta, ¡estamos a disposición! :)

      The Chemist Look Team

      1. Virgilio SG, Araceli AD. Flora cutánea como protección y barrera de la piel normal. Cent Dermatol Pascua, 2002; 11(1):18-21
      2. Ghazzewi AI, Tester RF. Impact of prebiotics and probiotics on skin health. Beneficial Microbes, 2014; 5(2): 99-107
      3. Mia M, Greg M. The role of microbiota, and probiotics and prebiotics in skin health. Arch Dermatol Res. Germany. 2017
      4. M Rahmati RoudsariR KarimiS SohrabvandiA M Mortazavian. Health Effects of Probiotics on the Skin. Crit Rev Food Sci Nutr. 2015;55(9):1219-40.
      5. FDA: Food&Drug Administration [Internet]. U.S: FDA issues final rule on safety and effectiveness of antibacterial soaps. [actualizado 2 Sept 2016; citado 20 mar 2018] Disponible en: https://www.fda.gov/NewsEvents/Newsroom/PressAnnouncements/ucm517478.htm
      6. Proksch E. pH in nature, humans and skin. J Dermatol. 2018 Sep;45(9):1044-1052.

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