Why I did it?: Pre-Booster Solución AC

28 Nov , 2018

Siempre sostuve que innovar está en el ADN de TheChemistLook. Es cierto que estamos permanentemente detrás de los ingredientes más nuevos y que la biotecnología aplicada a la cosmética es lo que caracteriza a nuestras fórmulas. Pero, estoy convencida de que lo que más distingue a TCL es en cómo innovamos a nivel del proceso de formulación y desarrollo de producto.

Tal vez suena raro y enredado, pero si lo pongo en palabras, baja a tierra y cobra sentido.

Innovar en el proceso de desarrollo de productos significa innovar en la cadena (el paso a paso) que implica desde una idea inicial a el producto final. Por lo general, ese proceso es largo y engorroso y pasa muchas veces que, una vez que el producto llega a manos del consumidor final, ya hay algo nuevo o mejor que se le podría haber incorporado. También puede darse un momento de iluminación en plan “hubiese sido mejor hacerlo de tal o tal manera”, pero ya es tarde, se hizo mucha investigación (tanto de activos como de mercado), mucho gasto y fue. Claro, hay que tener en cuenta que este tipo de productos requiere mucho papeleo, habilitaciones y estudios relacionados a salud pública.

El tamaño, o mentalidad “start up” de TCL nos permite ser menos burocráticos y más rápidos. Podemos probar y equivocarnos sin que signifique una pérdida económica alta. Tenemos feedback constante de las clientas, porque las conocemos y su opinión es parte de nuestro proceso de formulación. Pero, a medida que este proyecto crece, “innovar en tiempo récord” se vuelve un desafío. Nosotros también empezamos a tener procesos internos, equipos, “lo tiene que aprobar tal”, “tenemos tanto stock de tal cosa”, “esperen a reformular”, y un largo etcétera. Pero a medida que este pequeño monstruo crece y más gente se suma a TCL nos hemos propuesto cuidar esta ventaja al máximo. Gran desafío gran y en lo personal, algo que me quita el sueño.

A fin de cuentas es -más allá de los activos y las concentraciones que usamos- lo que más nos enorgullece. Y lo queremos cuidar aunque volvamos loco a Santi (nuestro CEO), que a esta altura ya nos sigue en nuestra locura.

Ahora al producto nuevo.

Hace un tiempo encontré 2 activos que me coparon y que me dieron la idea para este producto nuevo.

El primero es un péptido prebiótico. Las bacterias, parásitos y hongos de nuestra flora cutánea nos ayudan a fortalecer la barrera encargada de protegernos del medio externo. Conviven en perfecta armonía y ocupan el lugar que ocuparían otros microorganismos que podrían hacernos daño, además de que consumen sus nutrientes. La moda de los prebióticos está hace un tiempo en cosmética, porque tienen un rol protector y preventivo, gracias a que funcionan como un combo de nutrientes que favorecen un correcto crecimiento y desarrollo de la microbiota propia (supraorganismo compuesto por elementos microbianos en constante comunicación con nuestra piel).

El segundo es un péptido que actúa a nivel de la epidermis (capa más externa de la piel) logrando aumentar la reserva y la proliferación de las células madre de dicha capa. Estas células tienen la capacidad de regenerarse (en otras células iguales a ellas) y/o de convertirse en las células principales de la epidermis para lograr un excelente funcionamiento de la capa. Con el correr de los años, estas células increíbles comienzan a disminuir. Por su parte, lo que el péptido logra es enlentecer el envejecimiento intrínseco de la epidermis por el paso de los años. De esta manera logramos revitalizar el proceso de renovación epidérmica.

Es importante mencionar que las células madre se utilizan cada vez más en cosmética, en particular las de origen vegetal (manzanas, arándanos, etcétera). El problema de esto es que las células madres de las plantas no pueden influir en las nuestras, por ser biológicamente diferentes. Como mencioné antes, las células madres se regeneran en iguales: si hablamos de una célula madre de arándano, se convertiría en otra célula madre de arándano, o en otro tipo de célula que constituya el arándano. No tienen la información genética para convertirse en una célula humana (más allá de que en el cosmético no tienen núcleo y no se pueden dividir). Hasta el momento no había usado nada relacionado a células madres, porque no le encontraba sentido. Es más, me parecía un poco marketing de más.

La combinación de ambos péptidos apuntan al cuidado y salud de la capa más externa (y por ende, más visible) de la piel. A diferencia del término “antiage” -que ya lo siento demodé-, estos activos están diseñados para otra cosa: no para reducir la arruga, sino que para mantener la piel SANA. Al final de cuentas, la piel es un órgano y hay que cuidarlo como tal.

Siguiendo el tema de innovar en el proceso de desarrollo, hubiese sido coherente reformular nuestros productos existentes con estos activos (así como hicimos con el activo anti-stress en el Booster VIT-C/FE o el Mini HA en el HYALU-G/P). Pero, ¿qué pasa? El pH, o ambiente químico en el que se formula cada producto es diferente, y no siempre el ideal para ambos ingredientes.

Decidí entonces hacerlo un Pre-Booster: como no podíamos ponerlo en cada producto, la alternativa era aplicarlo antes de todos los tratamientos. Por lo tanto, lo formulamos precisamente para utilizarlo como un paso previo al resto de la rutina. Más aún, lo pienso como un suplemento: no hay rutina o tipo de piel que no se beneficie de incorporar estos ingredientes.

Espero que les cope tanto como a nosotros en TCL. Creemos más que nunca en cuidar nuestro cuerpo, aceptarnos y por sobre todo, sentirnos bien con nosotros mismos. Un suplemento tópico para la salud de la epidermis nos llena de orgullo y esperamos que sea un camino de ida. ;)

-Flo.

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