APRENDÉ MAS SOBRE TU PRODUCTO: PROTECTOR SOLAR FPS 30

10 Sep , 2018

La radiación solar es la principal responsable de los signos de envejecimiento extrínseco: arrugas, manchas, falta de firmeza, piel deshidratada y rugosa. Muchas teorías de la cosmética siguen siendo discutidas, pero hay una que no: la exposición solar es un factor clave en el envejecimiento prematuro de la piel, contribuyendo a una mayor edad percibida. Además, es claro que es un factor cancerígeno1.

Cuidarse del sol es el mejor antiage que hay en el mercado y la mejor forma de que la piel no envejezca antes de tiempo. La radiación solar genera radicales libres, destruye el colágeno y la elastina, estropea el ADN y destruye las defensas inmunológicas. Una vez hecho el daño, no hay marcha atrás: no existe crema, tecnología ni tratamiento que pueda devolverte la piel fresca que podrías tener de no haberte expuesto al sol sin cuidarte.

Creemos firmemente que la protección diaria es la base de la prevención. Llueve, truene, invierno, verano: la radiación solar siempre está y es fundamental protegernos de ella para una piel saludable. 😉

¿Qué son los rayos UVB y UVA?

Son parte de la radiación que recibimos de la luz solar, de la cual existen tres tipos:

  • Radiación Ultravioleta (UV)
  • Radiación Infrarroja (IR)
  • Luz visible

La radiación UV, a su vez, se divide en tres tipos:

  • UVA
  • UVB
  • UVC

La radiación UVC no logra alcanzarnos ya que es bloqueada de forma efectiva por la capa de ozono. Los rayos UVA y UVB, por el contrario, sí alcanzan la superficie de la Tierra y nos afectan cada vez que nos exponemos al sol1

  • Rayos UVB: Son solo el 5% de los rayos que recibimos del sol. ¡La pequeña minoría! Causan daño directo sobre el ADN de las células de la piel, alterando la secuencia de nucleótidos1. Interactúan con la epidermis (capa más superficial de la piel)2.
  • Rayos UVA: Son el 95% de los rayos UV que recibimos del sol (¡y los protectores que no son de amplio espectro no nos cubren contra estos!). Afectan tanto a la epidermis como a la dermis2 (la capa más superficial de la piel y la que le sigue, donde están el colágeno y la elastina). Actúan de forma totalmente diferente a los rayos UVB: no dañan de forma directa el ADN sino que lo hacen de forma indirecta, mediante la formación de radicales libres1. Este es el clásico daño solar del que hablamos siempre: los radicales libres que se forman cuando los rayos UV inciden sobre la piel son moléculas inestables que tienen un electrón no apareado que precisa a otro electrón. Para conseguirlo, se lo roban a las células de la piel, causando muerte celular y mutaciones que provocan fotoenvejecimiento y cáncer de piel. Este es el daño que ayudan a prevenir los antioxidantes. 😉 Conocé los beneficios de nuestra Vitamina C (antioxidante súper potente) ACÁ.

*Nota: Si bien la radiación del sol es 95% rayos UVA, un dato interesante es que los rayos UVB dañan a dosis MUCHO más pequeñas que los rayos UVA. Es decir, no hay que desestimar a ese 5% de rayos UVB.

En la piel, tienen consecuencias bien diferentes:

  • UVB: Son los que nos dejan rojos y los responsables de cuando nos achicharramos. Además, son los que más causan cáncer de piel1.
  • UVA: No dejan nuestra piel roja con tanta facilidad y son menos cancerígenos que los UVB. ¿Su especialidad? Son los culpables del fotoenvejecimiento y las arrugas que causa el sol3.

Es por esto que es fundamental buscar productos que tengan cobertura de amplio espectro (UVB+UVA).

Un plus

Además de protección de amplio espectro, nuestro protector solar tiene dos beneficios extra:

  • Es hidratante, con ingredientes biocompatibles de alta calidad: Ceramidas, Hydromanil y Factor de Hidratación.
  • Es antioxidante (contiene Tocopherol), disminuyendo así el stress oxidativo que sufren las células a causa de la radiación solar.

Más información: ¿Qué significa FPS 15, 30 o 50?

El término FPS (o SPF en inglés) es un indicio de la protección que brinda un producto contra los rayos UVB (que son los que te enrojecen la piel), pero no da información de cuánto te cuida de los rayos UVA (que son los que más causan fotoenvejecimiento)4.

Por eso, no basta con que un producto diga tener FPS. Conviene mirar muy bien la información de la etiqueta para asegurarnos de que, además, tiene protección también contra los rayos UVA. Este es el caso de los que aclaran ser de amplio espectro o, lo que es igual, de los que dicen tener protección UVA además de FPS. De lo contrario, en cuanto a protección contra cáncer o envejecimiento prematuro se refiere, no estarás cubierto. Un producto con FPS 15+protección UVA puede protegerte más que uno FPS 30 que no sea de amplio espectro5.

¿Cuánta diferencia hay entre FPS 30 y FPS 50?

No mucha:

  • FPS 15: protege contra aprox 93% de radiación UVB
  • FPS 30: aprox 96% de UVB
  • FPS 50: aprox 98% de UVB

El FPS se calcula con una ecuación muy sencilla basada en el tiempo que los rayos UVB demoran en dejarte roja y la capacidad del producto de alargar ese tiempo. Sin embargo, es fundamental saber que aplicarme un protector FPS 30 no quiere decir que estoy cubierto por el resto del día: los activos se extinguen rápido y la teoría dice que hay que reaplicarlo cada dos horas aproximadamente para sostener el efecto. Si bien esto es poco realista para todos los días del año, es súper importante tenerlo en cuenta los días de playa (¡o a diario quienes trabajan al sol!).

*Tip: No solo importa la frecuencia sino también la cantidad de producto que apliques. Para el rostro, se estima que la cantidad necesaria para una buena protección es una cucharadita de té. Un estudio hecho en Korea este año mostró que sus participantes no utilizaban ni cerca de la cantidad recomendada (no superaban el cm de diámetro, cuando lo recomendado eran 2,65cm)6.  

The Chemist Look tips:

  • No uses productos con FPS de noche. No es bueno abusar: al fin y al cabo, son moléculas reactivas.
  • Si bien nuestro protector ya tiene Tocopherol (un antioxidante), ¡más antioxidantes nunca están de más! Todos los que quieras agregar a tu rutina son bienvenidos (como Vitamina C) para aumentar la fotoprotección de la piel.
  • ¡Aplicá protector en las manos! Así evitás tener la piel del rostro increíble y las manos manchadas. 😉
  • El protector solar tiene que ser el último producto que te pongas. No debe penetrar la piel: actúa sólo en la superficie. Si aplicás otro producto encima, se diluye y pierde efectividad.
  • Si a pesar de esto, igual querés ponerte base sobre el protector, considerá lo siguiente:
    • Esperá entre 3 y 5 minutos a que el protector se seque.
    • Utilizá movimientos suaves y hacia abajo.
    • No frotes ni arrastres el producto de atrás hacia adelante.
    • No presiones excesivamente.
  1. Matsumura Y, Ananthaswamy HN. Toxic effects of ultraviolet radiation on the skin. Toxicol Appl Pharmacol. 2004 Mar 15;195(3):298-308.
  2. IntraMed. Protección solar: preguntas frecuentes y recomendaciones de cuidado. Disponible en: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=90401
  3. Palm MD, O’Donoghue MN. Update on photoprotection. Dermatol Ther. 2007 Sep-Oct;20(5):360-76.
  4. JP Santos Caetano, AP Abarca, M Guerato, L Guerra, S Schalka, DC Perez Simao, R Vila. SPF and UVA-PF sunscreen evaluation: are there good correlations among results obtained in vivo, in vitro and in a theoretical Sunscreen Simulator? A real-life exercise. International Journal of Cosmetic Science, 2016, 1–5.
  5. Francois Lejeune, Francois Christiaens & Francoise Bernerd. Evaluation of sunscreen products using a reconstructed skin model exposed to simulated daily ultraviolet radiation: relevance of filtration profile and SPF value for daily photoprotection.  Photodermatology, Photoimmunology & Photomedicine 24, 249–255.
  6. Soyun Cho, Sohee Oh, Nack In Kim, Young Suck Ro, Joung Soo Kim, Young Min Park, Chun Wook Park, Weon Ju Lee, Dong Kun Kim, Dong Won Lee, Sang Jun Lee. Knowledge and Behavior Regarding Cosmetics in Koreans Visiting Dermatology Clinics. Ann Dermatol. 2017 Apr;29(2):180-186.