Todo lo que tenés que saber sobre estrías

Pensando en cuestiones de la piel que nos afectan a todas (o casi), no quisimos dejar de hacer un repaso de las estrías. Ya sea por crecer, subir de peso o vivir un embarazo, son muchas las mujeres que desarrollan estas marcas en la piel. Con el tratamiento anti-estrías pasa un poco como con el de celulitis: muchos productos prometen grandes mejorías, pero pocos tienen evidencia científica suficiente que los respalde.

Primero algunos datos. Si bien son algo común, la literatura académica varía mucho al describir la frecuencia de las estrías, y la sitúa entre 11 y 88%[1], [2]. En el caso de las asociadas al embarazo, la frecuencia asciende al 50-90%[3].

¿Qué es una estría?

Las estrías son cicatrices de la piel, producto del estiramiento excesivo de la dermis (capa intermedia). Esta afección profunda se traduce hacia afuera como la estría, si bien la epidermis (capa superficial) no es la que sufre el daño.

 

 

 

 

 

La piel se compone por 3 capas principales: la epidermis (la más externa), la dermis y la hipodermis. 

 

 

 

 

 

La estría es una cicatriz dérmica

La dermis es la capa del medio de la piel, que le da espesor, flexibilidad, elasticidad y tensión. La protege, la mantiene hidratada y ayuda a regular su temperatura. Se compone de fibras de colágeno y elastina, y de tejido conectivo que aloja vasos sanguíneos, nervios y distintos tipos de células, incluidos los fibroblastos, los mastocitos y los macrófagos [4].

Las fibras de colágeno y elastina son el pilar estructural de la piel. Le aportan sus características mecánicas: tensión, elasticidad y flexibilidad. La estría ocurre cuando, en respuesta a un proceso inflamatorio:

  1. Las fibras elásticas se rompen.
  2. Se producen alteraciones de las fibras de colágeno.  
  3. Finalmente, la piel sufre una atrofia, perdiendo características estructurales y vascularización, traduciéndose en una cicatriz (estría blanca)[1].

Tipos de estrías

Hay dos formas de estrías: las estrías rojas o striae rubrae y las estrías blancas o striae albae. Vale aclarar que NO es que sean distintos tipos, sino que son distintos estadios evolutivos de la misma estría[1]–[3]. Cuando es reciente y acaba de salir, lo que se observa es la estría roja, que con el tiempo se atrofia, pierde pigmento y se “hunde” un poquito, formando la estría blanca definitiva. Las que tengan quizás hayan notado cómo cambiaron con el tiempo. ;)

¿Dónde salen?

Los lugares más frecuentes son el abdomen, el busto, los muslos y los glúteos[1].

¿Por qué salen?

Las causas asociadas a la aparición de estrías suelen ser las que generan estiramiento de la piel. La más obvia: el embarazo. También se asocian la adolescencia, el crecimiento y el aumento de peso, así como algunas causas médicas y los antecedentes familiares[1].

Además del estiramiento de la dermis como causa, está descrito que tanto algunas hormonas como factores estructurales de la piel de cada persona también influyen (como, por ejemplo, un déficit de colágeno)[2].

Estrías en el embarazo o striae gravidarum

Aparecen generalmente en el tercer trimestre. Suelen localizarse en la panza y el busto[5].

En un estudio realizado en 2006 sobre las estrías en madres primerizas, cuatro investigadores analizaron los factores que influían en su aparición. Concluyeron varias cosas interesantes[5]:

  • A mayor edad, menos chances de contraer estrías en el embarazo:  la edad materna al momento del embarazo mostró una relación inversa con la probabilidad de desarrollar estrías. Aparecieron en un 82% de las madres de entre 15 y 19 años, en un 65% de las madres de entre 20 y 25, en un 41% de las de entre 26 y 30, en un 21% de las de entre 31 y 35, y en un 13% de las madres primerizas mayores a 35 años.
  • A mayor aumento de peso durante el embarazo, mayor chance de estrías: las mujeres que aumentaron hasta 15 kilos desarrollaron estrías en un 47% de los casos, y las que aumentaron más de 15 kilos en un 60%.
  • A mayor peso del bebé al nacer, más probabilidad de estrías: Desarrolló estrías el 42% de las mujeres cuyos bebés pesaron menos de 3 kilos, un 49% de las madres de los bebés de 3 a 3,5 kilos, un 60% de las madres de bebés de 3,6 a 4 kilos y un 68% de las mamás de bebés de 4 kilos o más.
  • A mayor IMC, mayor probabilidad de desarrollarlas: por último, demostraron la influencia del índice de masa corporal (IMC) materno en la aparición de estrías.

Tratamiento

Dicho todo esto, ¿qué se puede hacer para prevenirlas o tratarlas? Existen muchísimos productos que prometen mejorías, pero escasea la evidencia que sustente varios de los tratamientos. Ninguno logra erradicar las estrías a cero ni asegurar 100% su prevención. Solo contamos con opciones que pueden mejorarlas (sin resultados drásticos) y otras que pueden disminuir las chances de que aparezcan (sin poder asegurarlo). Investigamos los tratamientos disponibles y la evidencia científica que los respalda, y les compartimos lo que encontramos. ;)

Tratamientos tópicos (para aplicar sobre la piel)

Hay muchísimas opciones que vienen en forma de geles o cremas. Lo cierto es que la mayoría simplemente no hace gran cosa. Solo unos pocos activos tienen evidencia científica que respalde su efectividad contra las estrías, y especialmente uno:

Ácido Retinoico – (¡ojo embarazadas y en lactancia!)

Los derivados de la Vitamina A (retinoides), además de ser potentes antiage y anti-acné, mejoran los procesos de cicatrización. Aumentan la concentración de colágeno y elastina (mejorando la estructura y las propiedades de la piel) y de Ácido Hialurónico (mejorando hidratación). Además, estimulan la multiplicación de las células más superficiales de la piel [6]. Mejoran así la apariencia de las estrías.

Un dato interesante es que la efectividad es mayor cuando el tratamiento se hace en las etapas tempranas, y no cuando la estría ya tiene años y el proceso de cicatrización se completó[7].

Un estudio realizado ya hace 20 años probó la eficacia del Ácido Retinoico utilizado en estrías recientes. De 22 mujeres que participaron, algunas recibieron el retinoide y otras un placebo (una crema “vacía”, sin principio activo).

  • Las estrías tratadas con Ácido Retinoico disminuyeron tanto de ancho como de largo.
  • Las estrías tratadas con placebo aumentaron de tamaño durante el período que duró el estudio (6 meses).
  • Un 80% de las pacientes que recibieron Ácido Retinoico tuvieron una mejoría notoria, comparado con un 8% de las que recibieron placebo[8].

Otro estudio evaluó la eficacia del Ácido Retinoico en estrías recientemente adquiridas debido al embarazo. Participaron 20 mujeres durante tres meses y, al finalizar el estudio, todas las estrías tratadas con el retinoide habían disminuido un 20% de largo[9].

Precaución: los retinoides están contraindicados para embarazadas y mujeres en período de lactancia.

Otras opciones:

Hay evidencia de que peelings con ácidos como Ácido Glicólico son eficaces tanto en estrías rojas como blancas [2].

Tratamientos con luz y láser

Hay muchos a disposición. Está demostrado que [10]:

  • Pueden mejorar la apariencia de las estrías.
  • Pueden aumentar las concentraciones de colágeno y elastina.
  • Al igual que los tratamientos tópicos, son más eficaces en estrías recientes.
  • Tienen mayor efectividad sobre estrías antiguas (estrías blancas) que los tratamientos tópicos.

Otros tratamientos

La dermoabrasión (remoción de forma mecánica de la epidermis y parte de la dermis[11], generando una re-epitelización usualmente mejor a la anterior) y la plasmoterapia (inyecciones de plasma propio rico en plaquetas) también han demostrado buenos resultados mejorando apariencia de estrías[12].

Para prevenir

Abundan las opciones en el mercado, y lo que suelen tener las cremas para prevención de estrías es alguno de estos ingredientes:

  • Centella asiática
  • Extracto de cebolla
  • Aceites vegetales
  • Ingredientes hidratantes (Ácido Hialurónico)

Lo cierto es que la evidencia sobre su eficacia es contradictoria. Por ejemplo:

  • Una revisión en 2012 evaluó la eficacia de 6 productos para prevenir estrías, cuyos principios activos incluían: Centella Asiática, Ácido Hialurónico, Vitamina E, manteca de cacao y aceite de oliva. No se encontró evidencia de que fueran más efectivos que el placebo [13].
  • Por otro lado, un estudio comparó el uso de una crema con Centella Asiática con el uso de placebo en mujeres embarazadas. Un 56% de las que utilizaron el placebo como preventivo desarrollaron estrías, comparado con un 34% en el grupo que utilizó la crema con Centella Asiática [14]. 
  • Otro estudio comparó el uso de Ácido Hialurónico con el de placebo para prevenir estrías. De las 30 mujeres que recibieron la crema con Ácido Hialurónico, solo 3 desarrollaron estrías. De las 30 mujeres que recibieron el placebo, 21 desarrollaron estrías durante el embarazo [15].

Como decimos, la evidencia no es concluyente sobre los preventivos, si bien hay algún resultado alentador. Es similar a lo que pasa con la celulitis. Puede haber razones para darles una oportunidad, pero hay que tener cuidado con las expectativas. ;)

Esperamos que les haya sido útil, ¡y estamos a las órdenes por cualquier consulta!

The Chemist Look Team

PD: Pusimos manos a la obra, y estamos trabajando en desarrollar un producto para mejorar estrías y cicatrices recientes. Quienes tengan alguna de estas desde hace menos de un año y quiera participar de nuestras pruebas, puede escribirnos a hola@thechemistlook.com ;)

REFERENCIAS:

[1] S. Ud-Din, D. McGeorge, and A. Bayat, “Topical management of striae distensae (stretch marks): Prevention and therapy of striae rubrae and albae,” J. Eur. Acad. Dermatology Venereol., vol. 30, no. 2, pp. 211–222, 2016.

[2] A.-H. S, S. Ud-Din, S. Gilmore, and A. Bayat, “Striae distensae: A comprehensive review and evidence based evaluation of prophylaxis and treatment,” Br. J. Dermatol., 2014.

[3] L. Liu, H. Ma, and Y. Li, “Interventions for the Treatment of Stretch Marks : A Systematic Review,” Cutis, 2014.

[4] Irwin M. Freedberg (Ed.), Arthur Z. Eisen (Ed.), Klauss Wolff (Ed.), K. Frank Austen (Ed.), Lowell A. Goldsmith (Ed.), Stephen Katz (Ed.). (2003) Fitzpatrick’s Dermatology in General Medicine. Nueva York: McGraw-Hill, Medical Pub. Division.

[5] G. S. S. Atwal, L. K. Manku, C. E. M. Griffiths, and D. W. Polson, “Striae gravidarum in primiparae,” Br. J. Dermatol., vol. 155, no. 5, pp. 965–969, 2006.

[6] Y. Shao, T. He, G. J. Fisher, J. J. Voorhees, and T. Quan, “Molecular basis of retinol anti-ageing properties in naturally aged human skin in vivo,” Int. J. Cosmet. Sci., 2016.

[7] M. L. Elsaie, L. S. Baumann, and L. T. Elsaaiee, “Striae distensae (Stretch Marks) and different modalities of therapy: An update,” Dermatologic Surg., vol. 35, no. 4, pp. 563–573, 2009.

[8] S. Kang et al., “Topical tretinoin (retinoic acid) improves early stretch marks.,” Arch. Dermatol., vol. 132, no. 5, pp. 519–526, May 1996.

[9] O. Rangel, I. Arias, E. Garcia, and S. Lopez-Padilla, “Topical tretinoin 0.1% for pregnancy-related abdominal striae: an open-label, multicenter, prospective study.,” Adv. Ther., vol. 18, no. 4, pp. 181–186, 2001.

[10] A. S. Aldahan, V. V. Shah, S. Mlacker, S. Samarkandy, M. Alsaidan, and K. Nouri, “Laser and Light Treatments for Striae Distensae: A Comprehensive Review of the Literature,” Am. J. Clin. Dermatol., vol. 17, no. 3, pp. 239–256, 2016.

[11] Thomas JR, Somenek M. Scar Revision Review. 2015;14(3):162–74.

[12] Hersant B, Niddam J, Meningaud JP. Comparison between the efficacy and safety of platelet-rich plasma vs microdermabrasion in the treatment of striae distensae: clinical and histopathological study. J Cosmet Dermatol. 2016;15(4):565.

[13] M. Brennan, G. Young, and D. Devane, “Topical preparations for preventing stretch marks in pregnancy.,” Cochrane database Syst. Rev., vol. 11, p. CD000066, Nov. 2012.

[14] J. Mallol, M. A. Belda, D. Costa, A. Noval, and M. Sola, “Prophylaxis of Striae gravidarum with a topical formulation. A double blind trial.,” Int. J. Cosmet. Sci., vol. 13, no. 1, pp. 51–57, Feb. 1991.

[15] de Buman M, Walther M, de Weck R. [Effectiveness of Alphastria cream in the prevention of pregnancy stretch marks (striae distensae). Results of a double-blind study]. Gynakol Rundsch 1987; 27: 79–84.

 

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4 comments

    1. Hola Gloria,
      La cama solar es igual o peor que tomar sol.
      Al igual que el “tomar sol”, el daño es acumulativo y no tiene marcha atras.
      Obviamente, los signos del fotoenvejecimiento se pueden tratar y mejorar pero el daño hecho, hecho está.
      Flor

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