¡Feliz 2017!

A 1 año ya de haberme embarcado en este proyecto -casi sin querer- tengo el pecho inflado de orgullo y agradecimiento.

La industria cosmética y la ciencia han sido siempre dos grandes pasiones. La industria de la belleza porque soy coqueta y porque siempre me atrapó. La ciencia porque tengo una personalidad muy curiosa, y es un área más creativa, divertida y apasionante que la fama que suele tener. Y aunque la cosmética parece ser algo más simple o fácil, no me canso de señalar la cantidad de investigación que involucra, y cómo, al final, ha aportado una cantidad de información fundamental acerca de la piel beneficiosa para muchas otros campos como la medicina. Es apasionante.

Podés unir dos pasiones y vivir de ello me hace sentir muy afortunada.

Soy muy obsesiva. Siempre fui. Y como dije en alguna otra oportunidad, me obsesioné con encontrar las mejores fórmulas, lo que funciona para mantener la piel sana, linda y no evitar envejecer, pero sí hacerlo con gracia. No creo en las promesas mágicas pero sí en productos formulados para su máxima eficacia. Y créanme, la ciencia logra cada vez más cosas impensables (¡como el SNAP-8! ;)).

Llegar a productos de altísima calidad no es fácil. La materia prima buena y los activos realmente innovadores son caros, y no se encuentran acá. Si alguien ha hecho producción en Uruguay sabe que tampoco es tarea menor. Puede pasarnos que la textura de un producto no salga ideal por falta de excipientes de calidad, que un envío llegue tarde, pero mi objetivo es encontrar y desarrollar productos que funcionen para su piel y poder brindarles un mejor servicio; desmitificar que lo hecho acá no es tan bueno. La cabeza está, y las ganas también. Es cierto, a veces lleva el doble de trabajo, ¡pero se puede!

Este año ha sido de mucho crecimiento. Me establecí en Uruguay, navegué relaciones, formé y manejé un equipo (gracias a May, Cami, Romi y Pablo por la paciencia infinita), aprendí de contabilidad, logística e importación. Miro para atrás y me cuesta creerlo. Aprendí que es importante no mirar para el costado, no perder tiempo en lo que no es importante, apoyar la cola en la silla ¡y meterle!

Mi único foco son mis clientes, crear para ustedes los mejores productos posibles, y por eso quiero agradecerles por confiar en nosotros y permitirnos poner esta rueda en marcha de mejora y crecimiento constante para poder desarrollar fórmulas que nos fascinan.

De corazón, ¡gracias por su apoyo! Sus mensajes, emails y comentarios de apoyo y buen ánimo fueron el motor para crecer, tanto en The Chemist Look como en lo personal. Espero que el próximo año les traiga felicidad, y que si este año les fue difícil sepan que muchos hemos estado ahí y siempre puede mejorar.

Felicidades,

Flo.

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